....................................................................................................................................
LOS
EMPRENDEDORES Y LOS MIEDOS
Cuentan que un día un peregrino se encontró
con la Peste y le preguntó adónde iba:
- A Bagdad - le contestó ésta - a matar cinco
mil personas.
Pasó una semana y cuando el peregrino se volvió
a encontrar con la Peste que regresaba de su viaje la interpeló
indignado:
- ¡Me dijiste que ibas a matar a cinco mil personas, y
mataste a cincuenta mil!
- No - respondió la Peste. - Yo sólo maté
a cinco mil, el resto se murió de miedo.
El miedo es una emoción que nos asalta,
es una sensación de que algo pone en peligro
nuestra vida psíquica o física. Como cualquier
otra emoción, nos predispone de alguna
forma o manera para la acción y sabemos que el miedo
es una emoción que nos paraliza.
Este freno se materializa especialmente cuando tenemos que
enfrentar cualquier cambio: Precisamente el miedo al cambio
es la madre de todos los demás miedos.
Existen distintos
tipos de miedos:
miedo al fracaso, al éxito, a lo desconocido, a la
muerte, a hablar en público, a emprender un nuevo negocio,
a la soledad, a equivocarse, al rechazo, a la pérdida
de poder, a no llegar a fin de mes, en fin, y muchos más.
¿Cuando
y cómo aparecen?
Con nuestras conversaciones, especialmente las internas, en
forma de creencias que las vivimos como si fueran ciertas
y muchas veces son sólo imaginarias y que nos limitan.
Por eso es de suma importancia desafiar estas creencias que
seguramente ya no son válidas en el presente. Podemos
cambiar estas creencias limitantes por otras potenciadoras
que nos sirvan más ahora.
¿Dónde
se siente el miedo en el cuerpo?
Se manifiesta de distintas maneras: con palpitaciones, con
respiración entrecortada, con el aumento del PH ácido
del estómago, con el vocabulario que usamos, etc.
Los miedos siempre van a estar con nosotros, lo importante
es saber que los podemos atravesar con los distintos recursos
internos que todos disponemos.
Podemos elegir tanto paralizarnos por el
temor o atravesarlo.
Como decía Nelson Mandela:
"No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe
conquistarlo".
¿Que podemos hacer para
conquistar el miedo?
1. Ante todo, aceptar que tenemos miedo. Sabemos que todos
lo padecemos y a veces se cree erróneamente que es
un síntoma de debilidad reconocerlo, todo lo contrario.
2. Identificar cuál es nuestro miedo. A veces no es
fácil reconocerlo o no tenemos demasiada conciencia
de ello. Para poder hacerlo veamos siempre la cara opuesta:
nuestra motivación. Por ejemplo, si tenemos miedo a
cambiar de empleo, veamos qué nos motiva a cambiar:
progresar, elegir una empresa con más posibilidades
de crecimiento, ganar más dinero, la motivación
que sea. En pocas palabras, focalizarnos en nuestro objetivo.
3. Visualizar al miedo en forma de un objeto que nos guste
o un lugar: una playa, etc. Les recuerdo que nuestro peor
enemigo muchas veces somos nosotros mismos hasta somos capaces
de imaginar cosas mucho peores que la realidad y que quizás
nunca lleguen a ocurrir.
4. Respirar profundamente varias veces al día o antes
de enfrentarse a alguna situación difícil.
5. Decirse palabras de apoyo.
6. Buscar ayuda si es necesario para poder ponerse en acción.
Virgil Thompson decía:
"Prueba algo que no hayas probado antes y hazlo por
lo menos tres veces: una para sobreponerte al miedo, otra
para averiguar cómo hacerlo y la tercera para ver si
te gusta o no."
|